Room 1015 Cherry Punk
Room 1015 Cherry Punk es como una noche en Valparaíso, llena de rebeldía, arte callejero y un toque dulce que nunca pierde su filo. Este perfume es un homenaje al espíritu punk, pero con un twist moderno: un cóctel atrevido de cereza oscura, cuero y pimienta rosa. Desde el primer spray, la cereza te golpea como un riff de guitarra: dulce, jugosa, pero con un trasfondo ácido que te mantiene alerta. Después, el cuero se apodera de la escena, áspero y sensual, mientras la pimienta le da ese toque picante que te dice que aquí no hay nada convencional.
Es perfecto para otoño o invierno, cuando el aire frío contrasta con su calidez y profundidad. Piensa en un paseo por el Barrio Lastarria al atardecer, con su mezcla de arte urbano, cafés bohemios y una vibra que oscila entre lo vintage y lo vanguardista. Cherry Punk tiene esa misma dualidad: por un lado, su dulzura frutal puede atraer a cualquiera, pero debajo está esa capa de actitud que te hace destacar.
Lo usaría en noches de conciertos, encuentros con amigos o incluso una cita donde quieras dejar claro que eres de espíritu libre y no te acomodas a etiquetas. Dura bastante bien, unas 6-8 horas, y tiene una estela moderada que deja huella sin saturar. Es un perfume que exige personalidad para llevarlo; no es para quienes prefieren lo predecible.
Si te gustan fragancias con cereza como Tom Ford Lost Cherry, pero quieres algo más oscuro y menos "polished", Cherry Punk es tu arma secreta. También comparte cierta irreverencia con Etat Libre d’Orange Rien, aunque es menos agresivo y más accesible.
Úsalo cuando quieras que tu fragancia sea tan memorable como tu actitud. Es un grito de libertad embotellado, listo para acompañarte en tus aventuras más atrevidas.