Ramon Monegal #Laislablanca
#Laislablanca de Ramón Monegal es una oda a la serenidad y la pureza, pero con un toque exótico que la hace irresistible. Este perfume captura la esencia de una isla paradisíaca, con su luz brillante, sus playas blancas y el aire salado mezclado con aromas florales y frutales. Pertenece a la familia floral-almizclada, pero con un giro tropical que la hace ideal para quienes buscan algo fresco, relajado y sofisticado a la vez.
La apertura es radiante y luminosa, dominada por cítricos chispeantes como el limón y la mandarina. Es como despertar en una mañana soleada en la Isla de Pascua, con el sol reflejándose en el océano y un aire limpio que lo llena todo. Esta frescura se equilibra con un toque de coco cremoso, que agrega una dimensión tropical y evoca la sensación de arena cálida bajo los pies.
En el corazón, florecen el jazmín y la flor de tiaré, una combinación que huele como un collar de flores frescas en una bienvenida isleña. Este bouquet floral no es abrumador; es delicado y etéreo, como la brisa suave de una tarde en las playas de La Serena. En la base, el almizcle blanco aporta limpieza y suavidad, mientras que el ámbar y un sutil toque de vainilla añaden un calor envolvente, como el resplandor de una puesta de sol al borde del mar.
#Laislablanca es ideal para días de primavera y verano, especialmente en climas cálidos, donde su frescura y cremosidad se sienten naturales y elegantes. Su proyección es moderada, perfecta para quienes prefieren una fragancia que acompaña sin ser invasiva, y su duración es sólida, alcanzando las 6-8 horas en piel.
Si disfrutas #Laislablanca, podrías enamorarte también de perfumes como Virgin Island Water de Creed, que comparte esa vibra tropical cítrica, o Terracotta Le Parfum de Guerlain, que también celebra las flores exóticas y la calidez del sol.